Las apps del alumno y del profesor
El módulo de escuelas trae dos apps, una para cada lado. Se abren en el navegador del móvil: no hay que instalar nada de ninguna tienda.
Cómo se entra: por QR
Cada persona tiene su acceso por QR. Se le enseña o se le manda, lo escanea y entra. Sin recordar usuarios ni contraseñas, que en una escuela con cincuenta alumnos es la diferencia entre que se use y que no.
Desde la app se puede cambiar la contraseña y ver el perfil.
La app del alumno
Un alumno ve lo suyo:
- Sus clases, las que vienen y las que ya ha dado.
- Su avance en el curso: por dónde va.
- Sus recibos: lo que debe y lo que tiene pagado.
Es la respuesta a las tres preguntas que hace un alumno por teléfono, sin que nadie tenga que cogerlo.
La app del profesor
Un profesor trabaja con ella durante el día:
- Su agenda, con las clases que le tocan.
- Pasar asistencia en el momento, que es cuando se sabe quién ha venido.
- Apuntar la clase: qué se dio y la nota.
- Crear una clase nueva o cancelar una.
- Ver a sus alumnos y sus cursos.
- Firmar, cuando la clase lo requiere.
Apuntar la clase al acabarla, desde el móvil, es lo que hace que el registro esté al día. Si hay que volver al ordenador por la tarde, la mitad de las clases se apuntan de memoria y la otra mitad no se apuntan.
Qué ve cada profesor
De fábrica, cada profesor ve lo suyo. Si en tu escuela interesa que se vean entre ellos, se cambia en Panel de control → Escuela.
Si nadie la usa durante un tiempo
La sesión de la app caduca por inactividad, con un plazo que también se configura en los ajustes de la escuela. Es lo razonable en un móvil que se puede perder o prestar.