El burofax certificado desde el expediente
Un requerimiento hay que poder demostrarlo: que se mandó, a quién y cuándo. Desde el expediente puedes enviar un correo certificado con validez probatoria, sin ir a Correos ni salir del programa.
Lo tienes en la ficha del expediente, junto a los datos del contrario y de los clientes.
Cómo funciona de verdad
Conviene saberlo, porque no es lo que uno se imagina. El prestador que se usa, eEvidence, no tiene un botón de «enviar burofax». Lo que hace es certificar por el camino un correo normal: el mensaje sale por su servidor, ellos anotan la entrega y emiten el certificado.
Para el destinatario esto es una ventaja: le llega un correo corriente. No instala nada, no tiene que pinchar en ningún enlace ni registrarse en ninguna plataforma. Y eso importa cuando el que recibe es la parte contraria, que no tiene ninguna gana de colaborar.
El certificado
Lo que sí se consulta después es cómo fue el envío y descargar el certificado. Cada burofax sale con una referencia propia, de modo que se puede preguntar por ese envío en concreto y no por otro parecido.
Ese certificado es el documento que vale ante un juzgado. Guárdalo en los documentos del expediente en cuanto lo tengas.
Por dónde sale el correo
El burofax no sale por el buzón del despacho, sino por el servidor del prestador. Es la condición para que se certifique: un correo enviado desde otro sitio no lo certifica nadie.
Por eso el burofax tampoco lleva la plantilla ni el pie de los correos normales del programa. No es un correo del montón: es una comunicación con efectos, y va sola.
Qué hace falta
- Cuenta con el prestador de correo certificado. Los datos de acceso se configuran una vez en los ajustes del módulo.
- Dirección de correo del destinatario en su ficha de contacto.
Desde el móvil
Los letrados que trabajan con la app también pueden lanzar el burofax desde el expediente, sin volver al ordenador.