Ocho guías escritas, una por pantalla, y quince vídeos cortos de una sola cosa cada uno. Se ven sin instalar nada.
Con las pantallas reales y los números explicados.
Cada uno enseña una sola cosa, en menos de un minuto. Llevan voz: hay un botón arriba para activarla.
Cobrar en la misma pantalla: efectivo con su cambio, cobro a medias que deja el resto como deuda, y el arqueo del día ya contado.
Un botón en el albarán: crea la factura, su recibo con vencimiento, el PDF con el pasaporte detrás y el correo al cliente.
Arrastras los bloques sobre la hoja —logo, datos, líneas, totales— y eso es exactamente lo que sale impreso. Una plantilla por empresa y tipo de…
Albarán y pasaporte, o dos copias, en la misma hoja apaisada: la mitad de papel, elegido al imprimir.
Escribes tres letras y sale con su deuda, su tarifa y sus condiciones. Al elegirlo, el documento ya sabe a qué precios le vendes.
Antes de servir: lo que debe, desde cuándo, sus condiciones de pago y si tiene banco. Desde el propio documento.
Comparar este año con el anterior, ver la variación en % y quién ha dejado de comprar, sin exportar nada a Excel.
El aviso parpadeante mientras haya cambios sin guardar, y el candado cuando el documento ya está facturado.
El precio sale de su tarifa, pero lo escribes encima cuando quieras: a mano, con comandos, con descuento. Y lo que pones a mano no te lo pisa nadie.
Compras del cliente, Productos vivos y Estado de cuenta: dentro del propio documento, saber qué le has vendido, qué se vende ahora y si te debe algo.
La hoja A4 del Pasaporte Fitosanitario Europeo sale detrás del albarán, con el cliente, la trazabilidad, tu ROPVEG y una fila por especie.
Le mandas un enlace por WhatsApp, el cliente pide desde el móvil con SU precio, y a ti te entra el pedido en borrador. Sin registro ni pagos.
Un coste de referencia y los márgenes de la familia generan los nueve precios; cada cliente cobra el de su nivel. Cambias el coste y se recalcula…
La venta entera de principio a fin con el cronómetro a la vista: cliente, tres líneas, guardar, facturar, cobrar e imprimir. Sin ratón y sin…
Cuatro artículos escritos a teclado, con su foto: tú pones la cantidad y el programa pone el precio de ese cliente.